Universidades católicas de ODUCAL movilizan solidaridad ante los terremotos en Venezuela

Instituciones de distintos países de América Latina y el Caribe han organizado campañas de donación, centros de acopio, acciones pastorales y proyectos de acompañamiento para apoyar a las personas afectadas por la emergencia.

Las universidades católicas vinculadas a la Organización de Universidades Católicas de América Latina y el Caribe —ODUCAL— han puesto en marcha distintas iniciativas solidarias en respuesta a los terremotos que afectaron a Venezuela el pasado 24 de junio.

De acuerdo con el balance divulgado el 14 de julio, los sismos dejaron 4.734 personas fallecidas, 16.740 heridas y 17.907 damnificadas. Más de 20 mil personas permanecen alojadas en campamentos transitorios, mientras las autoridades y los organismos humanitarios continúan atendiendo las consecuencias de la emergencia y preparando el proceso de reconstrucción.

Ante esta situación, universidades católicas de diferentes subregiones de ODUCAL organizaron campañas de recaudación, centros de acopio, iniciativas pastorales y acciones de sensibilización, movilizando a sus comunidades académicas para expresar cercanía al pueblo venezolano.

Campañas de ayuda y centros de acopio

En Perú, la Pontificia Universidad Católica del Perú —PUCP— puso en marcha una campaña solidaria institucional, invitando a estudiantes, docentes, personal administrativo y egresados a contribuir con aportes destinados a las personas afectadas.

En Puerto Rico, la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico —PUCPR— promovió la colaboración con los esfuerzos oficiales coordinados por el Gobierno de Puerto Rico y Cáritas de Puerto Rico. La institución también difundió información sobre los centros de acopio habilitados en diferentes ciudades de la isla.

Las universidades mexicanas también desarrollaron importantes acciones. La UPAEP —Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla— instaló un centro de acopio para recibir alimentos no perecederos, productos de higiene, material médico, pañales, sábanas y cobijas. Como resultado de la movilización, se registró la entrega de aproximadamente 1,5 toneladas de ayuda humanitaria para las personas damnificadas.

La Universidad del Valle de Atemajac —UNIVA— impulsó la campaña “Apoyemos a Venezuela”, habilitando centros de acopio para alimentos y productos de higiene personal, en colaboración con organizaciones de la sociedad civil y miembros de la comunidad venezolana residente en México.

Por su parte, la Universidad Anáhuac Querétaro promovió la recolección de alimentos enlatados y artículos de primera necesidad para su posterior envío a Venezuela.

Oración, acompañamiento y ayuda humanitaria

En Argentina, la Universidad Católica de Santa Fe —UCSF— manifestó públicamente su solidaridad y cercanía espiritual con el pueblo venezolano, invitando a su comunidad universitaria a unirse en oración por las víctimas, las familias afectadas y quienes trabajan en las labores de rescate.

La Pontificia Universidad Católica de Chile —UC Chile— expresó su apoyo al país y comenzó a evaluar la posibilidad de enviar un equipo interdisciplinario de ayuda humanitaria para colaborar en la atención de las comunidades afectadas.

En Brasil, la Pontifícia Universidade Católica do Rio de Janeiro —PUC-Rio—, por medio de la Pastoral Universitaria Anchieta y en articulación con la Compañía de Jesús, difundió una campaña de solidaridad destinada a transformar la oración en acciones concretas. La iniciativa recibe donaciones mediante transferencia bancaria y Pix para apoyar las necesidades urgentes de las víctimas.

En Panamá, la Universidad Católica Santa María La Antigua —USMA—, a través de la Pastoral Universitaria y de la Facultad de Arquitectura y Diseño, promovió el proyecto “Almohaditas de Alivio para Venezuela – Abrazo Tejido”. La acción consiste en la elaboración de pequeñas almohadas destinadas a niños afectados, como expresión de cuidado, esperanza y acompañamiento.

Cercanía con las universidades venezolanas

La emergencia también afecta directamente a las comunidades de las universidades católicas presentes en Venezuela, entre ellas la Universidad Católica Cecilio Acosta, en Maracaibo; la Universidad Católica del Táchira, en San Cristóbal; la Universidad Católica Andrés Bello —UCAB—, en Caracas; y la Pontificia Universidad Católica Santa Rosa —UCSAR—, también ubicada en la capital del país.

En su Comunicado Oficial n. 017/2026, ODUCAL expresó su solidaridad con el pueblo venezolano y reconoció las acciones emergenciales desarrolladas por sus universidades miembro. La organización recomendó que las instituciones asociadas se sumen a las iniciativas organizadas por las Iglesias locales y por organismos humanitarios, además de acompañar especialmente a los estudiantes venezolanos que forman parte de sus comunidades académicas.

Este acompañamiento puede traducirse en espacios de escucha, orientación, apoyo institucional y asistencia concreta, especialmente para estudiantes cuyas familias hayan sido directamente afectadas por los terremotos.

La Junta Directiva de ODUCAL también se reunió para analizar la emergencia y reafirmó su disposición a estructurar una acción de mediano plazo dirigida a apoyar a las comunidades universitarias católicas de Venezuela.

Frente a la magnitud de la tragedia y a los desafíos de la reconstrucción, las acciones desarrolladas por las universidades católicas muestran la capacidad de la comunidad universitaria latinoamericana y caribeña para construir redes de solidaridad, responder a las necesidades urgentes y mantener viva la esperanza entre los pueblos.