
Entrevista con Patricia Campos Olazabal · Vice presidente titutlar de la subregion Andina e rectora de la USAT de Chiclayo
¿Cuál es la importancia del planeamiento estratégico de la ODUCAL en el contexto actual de la educación superior católica en América Latina y el Caribe?
Un Plan Estratégico siempre va a ser importante y vertebral para cualquier institución porque constituye una hoja de ruta con indicadores que midan el nivel de avance del trabajo. Esto vale para toda organización, independientemente de si es católica o no, de si trabaja en educación o en otro campo.
¿De qué manera este planeamiento estratégico puede contribuir a la construcción de una experiencia verdaderamente sinodal dentro de la red de universidades miembros?
El Plan será sinodal porque representa lo que queremos como ODUCAL para la región. Es cierto que hasta ahora nos hemos manejado sin uno, pero eso no significa que no hayamos hecho trabajo compartido. Este Plan le da forma y dirección a algo que ya existe en la red.
¿Cuáles considera que son hoy las principales urgencias y desafíos que la ODUCAL debe afrontar en el marco de este nuevo ciclo estratégico?
El principal desafío es lograr que trabajemos temas conjuntos. Un ejemplo concreto sería conformar un grupo que aborde lo referente a salud mental y publique sus hallazgos como miembros de la red. Nos falta unirnos a nuestros pares y hacer trabajo verdaderamente compartido.
¿Qué esfuerzos concretos deben realizar tanto la Junta Directiva como las universidades miembros para garantizar una implementación efectiva y sostenible del planeamiento estratégico?
Lo primero es definir bien los indicadores y establecer plazos concretos. En un segundo momento, comparar los datos obtenidos. Si nos regimos por indicadores bien establecidos en un período determinado, tendremos cómo cotejar realidades y aprovecharlas en favor de cada universidad. Ya existe, por ejemplo, una encuesta de identidad católica que podría rescatarse y mejorarse para ese fin.